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lunes, 14 de diciembre de 2015

Umpalumpas

En marzo de 2009 caí en y fui dada de alta por primera vez del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Subirán.

Me faltarían otros tres internamientos más, ocurridos en los años subsecuentes, todos más que grave, prácticamente estirando la pata, para considerarme como me sé ahora: ¡Viva!, sanita y pensando a quien fastidio.

 Cada vez que fui internada, nadie daba un clavo por mi vida –incluidos todos los equipos médicos que trataban de averiguar que andaba mal conmigo-. Pero, por obra y gracia del Espítiru Santo, a quien yo le caigo bien, de las cuatro hospitalizaciones, que duraron, desde siete días hasta más de dos meses,  yo salí resucitada, caminando y moviendo el rabo; y también ¡ouch!, salí cargando en mi costal personal de terrores y miedos varios, con diagnósticos horrorosos que me pesaron por años, y que afortunadamente se han venido abajo y me han dejado en paz, gracias a un cambio en mi alimentación (sugerido por mi hermana Gloria) que me ha permitido mejorar mi salud de manera meteórica e irrefutable: adiós café, carnes rojas, pollo, alimentos procesados, leche y sus derivados, pan, y azúcares refinados.

Curiosamente, durante aquella primavera del 2009,  se cumplían también 6 años de mi regreso a México proveniente de los Estates.

6 largos años que me fueron más que importantes, necesarios para comenzar, por fin, a reponerme de mi aventura con los hijos de Mickey Mouse –siempre estimados: -¡La Porra los saluda!-

En ese mismo mes,  escribí “El JEFE” y lo exporté hacia todos los servidores de mi entrañable banda borracha a través de mi correo electrónico para dar mi testimonio de fe y compartir mi historia.

Los demás capítulos que conformaron mi adorado primer libro, vinieron después, poco a poco hasta mi pluma y la historia se fue contando sola.

Un año después, en 2010,  tenía un primer intento, hermosamente ilustrado por mi cuate Oscar Mongeotti, El Mogo,  que encontró su nombre varios años, borradores, lecturas comentadas, opiniones bien vibrosas y correcciones de estilo después.

En 2013 había nacido “Del Metro Balderas a Nunca Jamás” y yo decidí subirlo a la web para dispararlo desde ahí.

Emocionada, busqué a mi amigo Albertito Ibáñez Pérez y nomás porque yo le caigo en gracia y porque él es un encanto, ambos acordamos trabajar juntos en el proyecto del e-book.

Después, y con el “niguas” por delante, hablé con mi brodi Francisco Pimentel y le pedí que me dejara presentar a mi bebé en la tele. Para sorpresa mía (que por supuesto no estaba lista en absoluto) Paco me dijo que sí y una entrevista con duración de una hora, en la que la estrella y única invitada era yo, fue trasmitida a través de su programa "Enlace Ciudadano"; concepto del canal 34 de la Televisión Mexiquense con una trayectoria de  más de 20 años al aire y con un público cautivo inmenso.

Nunca fui por el CD que me ofrecieron regalado amablemente en la televisora con la entrevista grabada para subirla a mi blog, entre otras muchas razones, porque la primera pregunta de Paco, no la respondí de manera más estúpida ¡Porqué se me acabó la saliva!

¡Estaba tan nerviosa! Pero Paquito,que es mi amiguito,  y además  tiene más tablas para aquello de la tele que el mismísimo González Camarena, supo llevar la emisión hacia una charla cálida y amena en la que hablamos de mi programa de comprensión lectora y talleres literarios "México ¿Qué puedo hacer por ti?" y mi libro idealizado.

La plática llegó a su punto culmine, cuando yo di la dirección de mi blog al público, misma que, confieso, (Ay dolor me volviste a dar) di mal porque soy una ciber naca de marca registrada ¡Cáspita, caracoles y recontra colmo de colmos!

Ni en ese, ni en el año que siguió,  hubo en mi cartera dinero suficiente para pagar los derechos de autor ¡Diantres!, y mi nene no subió a mi blog y se quedó dormido en un cajón.

En este abril de 2015, al fin, contaba en mis haberes con saldo a favor para sacar el título de propiedad de mi ópera prima y releí una última versión (corregida, corregida, vuelta a corregir y corregida de vuelta) que me puso enfrente de un libro honesto, entretenido y divertido.

El libro que yo había querido escribir a lo largo de 6 años.

Con los derechos finalmente obtenidos y apoyada por mi conclapache Cutberto Agustín I, príncipe y mejor fotógrafo de Nueva York; mi pequeño se fue a Estados Unidos a darse a conocer con un editor que se interesó en él y tres largos meses pasaron para que la posibilidad que parecía muy firme, se viniera abajo, ¡Me lleva la que me trajo!

Inmediatamente después del gringérrimo: Nou , mi chiquitín volvió a mis brazos y fue llevado por mí que soy su madre, a la editorial más importante de México en donde a finales de enero del año que entra me darán una respuesta, sobre las posibilidades de publicación bajo su sello.

Ha querido el Universo –y mi suerte condenada- que mi hermana Norma Celia encontrara una nueva puerta para mi chiquito, que se abrió hace unos cuantos días. Y, sólo por si las moscas, el 30 de noviembre, mi libro viajó también, en la bolsa de un cartero, hacia una segunda casa editorial que se interesó en leerlo y me dará su opinión a finales de marzo del 2016.

Mientras tanto, mi blog “¡A mí mis cuentos!”, ciber espacio en donde comparto: vivencias, anécdotas, lecturas gratas y una que otra babosada que yo encuentro digna de escribirse; trajo hasta mí a algunos umpalumpas que me leen en:

México

Estados Unidos

Malasia

Rusia

Alemania

España

Argentina

Ucrania

Colombia

Indonesia

Jamás ni en mis sueños más fumados supuse poder llegar tan lejos con mis pensares, sentires y decires.

Quiero cerrar este año asegurándoles que sigo luchando por salirme con la mía y mientras me publican o no me publican o la manga del mar muerto, he vuelto a trabajar en un segundo libro que está quedando re pechocho; tanto como, pero no más, que su hermanito mayor.

Gracias  a todos y todas; amigos y amiguitas; grandotes y chiquititas; chocolates y gomitas; chicharrones y papitas por leerme, por opinar, por echarme porras y sobre todo por acompañarme a lo largo de estos años.

Mi gratitud más sincera para contigo querido Alberto, por tu amistad, por tu risa abierta y contagiosa, por ser un caballero como los que dicen que no existen y un hombre feliz; por considerar que yo puedo ser una persona lo suficientemente grata como para convivir con tu luminosa Elvia y tus amores Máximo y Alegra y por permitirme navegar usando como timón tu conocimiento, talento e infinita paciencia para conmigo, por los majestuosos mares de la Internet.

JEFE, contigo los agradecimientos están de más. Todavía no entiendo porque me trajiste de vuelta tantas veces ni porqué protegiste mi vida contra todo y contra todos, incluyéndome a mí, pero hago lo posible por averiguarlo cada día.

Que esta Navidad sea una noche para recordar y atesorar y el año que entra sea el mejor de los muchos por venir.

Glosario

Estirando la pata. A punto del game over.

Espítiru Santo. El único, único JEFE.

Ciber naca de marca registrada. Angie.

Banda borracha. Brodis y sis por demás queridos y recordados.

Estates. Los muy United territorios de los güerejos cara de cuija.

Cuija. Lagartija anglosajona con colita muy, muy larga que le pisen.

¡La porra los saluda! Recuerditos salerosos para su amacita de nuestra todavía muy indignada parte.

Niguas. Nel, ñopo, ni maíz paloma, que nooo puesn.

Guillermo González Camarena. Mexicanísimo que inventó la televisión a color en 1940.

Mexicanísimo. González Camarena ajúa.

Conclapache. Mega bro.

¡Me lleva la que me trajo! Me carga la chifosca mosca.

Umpalumpas. Seres mágicos, que como en el caso de Willy Wonka y su fábrica maravillosa, han dado réplica a este mi dulce, dulcísimo sueño de escribir y cuando se me baja la pila y quiero aventar la toalla y darme por vencida y me entero de que se me lee mucho más allá de la Patagonia, me dan ánimos para seguir adelante.

Manga del mar muerto. Y lo demás y lo que sigue.

Re pechocho. Adjetivo calificativo de una amorosa mami cuervo para con sus babies muy amados.

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Una ilusión Kabah

miércoles, 11 de noviembre de 2015

No están todos los que son

En septiembre del año pasado, suertuda como soy, estrené chamba tras haberla buscado durante el larguísimo lapso de una semana completa  y, sintiéndome Miss “todo me sale de churro 2014”, recorría entusiasmada, todos los días, nada más y nada menos que 3 horas diarias para llegar hasta mi trabajo, y otras tres, no más y no menos para volver a mi casa… también todos los días…en calidad de un muy, muy afortunado  bulto.

Mantenía mi buen ánimo, abrazando en mi mente la promesa patronal de que mi recorrido suicida duraría 3 meses solamente, después de los cuales, trabajaría mucho más cerca de mi jaula porque mis oficinas serían reubicadas a una zona mucho más conveniente para mí.

Durante mis ires y venires trataba–sin mucho éxito por cierto- de visualizarme haciendo carrera en la flamante compañía que se había interesado en mis servicios y, aunque no lo lograba, agradecía lo mejor que podía la oportunidad y hacía mis labores con gusto y con  esmero.

Una noche de otras muchas, volviendo a casa, descubrí en las manos de una viajera del metro, un libro con un nombre por demás soberbio y poderoso y, de inmediato, sentí la necesidad de leerlo.

Me confieso material difícil para los libros,  que son, el mayor de mis delirios; porque por lo general,  lo que le gusta a la mayoría, a mí no me late un cacahuate, y en cambio, aquello que atrapa mi interés, gusto y atención, tiendo a atesorarlo y a leerlo invariablemente más de una vez, llegando en muchas ocasiones a recitar de memoria páginas enteras a base de tanto repetir lecturas.

Iba cansada, pero al llegar a mi cueva le conté a mi hermana Norma Celia sobre mi encuentro fugaz con tan inmensas palabras y le compartí mis ganas locas de leer el libro que las contenía en su portada.

Mis ganas, que en realidad eran  muchas, se diluyeron, un par de meses después, entre mi creciente carga de trabajo, mi esfuerzo extra por hacerlo bien y mis agotadores recorridos para ir y volver a mi nido diariamente.

Luego, llegó Navidad y Santa, que es mi panzón favorito, trajo para mí en su costal “Dios Nunca Parpadea” de Regina Brett con todo y un moño rosa y yo más que  feliz, en lugar de leerlo, me lo bebí de un jalón.

Gracias a esa lectura y a sus historias entrañables, volví a acariciar tiernamente el sueño de publicar mis crónicas, cuentos y babosadas varias;  y volví también a mover las patitas y las manitas para lograrlo y esta vez, casi me salgo con la mía ¡Santos pelitos de rana Batman! Pero… aunque finalmente no lo logré…sigo intentándolo.

También como consecuencia de ese libro bendito,  volví a retomar mis borradores y comencé a echar pluma con gusto nuevamente.

“Un escritor es alguien que escribe. Si quieres ser escritor, escribe.” Leí entre las páginas de “Dios nunca parpadea”

Por si eso fuera poco, tomé valor, fuerza y empuje para presentarle mi programa de comprensión lectora y talleres literarios “México ¿Qué puedo hacer por ti?” a CONACULTA a mediados del siguiente enero.  

Le respuesta que recibí por parte de ellos fue la mejor: ¡Nos encanta!, ¡es lo máximo!, ¡es lo mejor!, ¡lo nunca antes visto! ¡Lo jamás igualado! Y también fue la peor: no podemos pagarlo.

Pero, una vez encarrerada por la saga del motivador impulso de una lectura tan grata, sigo buscando puertas, mecanismos y caminos que me lleven al: ¿¡Cómo sí!? Con mi Modelo de Educación Integral y, avanzo, a pasito de tortuga, bueno de a pellizquito de pulguita chiquitita por neciecita…. pero avanzo y avanzo y  no me doy por vencida.

Además, no camino sola con mi maravilloso programa bajo el brazo…. mi parientita y , cuataneta del alma, Patito Mojón y Mojado, me acompaña, y cuida, con devoción exquisita, que mi paso siga abriendo brecha, para lograr ayudar a todos los niños de México que tanto lo necesitan porque por más que lo intentan, no entienden nada de lo que leen y nomás no pueden con la escuela.

Así, me encontró abril del 2015, yendo todos los días con gran gusto a chambear, gracias, sobre todo, a  la amistad de mi entonces compañera de oficina, Norma Camargo, con quien pasaba el tiempo botada de risa con chistes privados de lo más divertido y variado  y  carcajadas sonoras para las cuales yo me pinto más que sola.

La distancia de mi casa a la oficina y viceversa, se había reducido a la mitad y en muchas ocasiones, a mucho menos que eso, debido a que mi querida nueva amiga y compañera Norma –Tocayita de mi amada hermana Norma Celia- pasaba por mí en su coche en las mañanas prácticamente hasta las puertas de la casa  y me traía, con gran frecuencia, de regreso por las noches hasta ese mismo punto.

Entonces, cuando comenzaba confiada a acurrucarme en una zona de confort muy placentera, que creía yo, era también merecida… ¡Cuas!, me corrieron del trabajo gracias a que mi insipiente amistad con la jefa de mi jefa, mi cuais Normita Camargo, había despertado los celos, la incomodidad y la envidia de mi jefecita directa,  quien no dudó en utilizar su muy enano pero efectivo micro mezquino poder para ponerme de patitas en la calle.

Para esas fechas abril llegaba a los calendarios.

Tomé ese cambio lo mejor que pude y una vez pasado el susto, quisieron las circunstancias que  15 días después, yo tocara la puerta de un mucho mejor trabajo ¡Arroz!

Uno con un sueldo decoroso y que yo podría realizar desde la comodidad de mi casa, uno con posibilidades –y ánimo y disposición de mi parte- para crecer en él y cimentar una carrera exitosa haciendo cosas que me divierten; rodeada de gente amable, entrañable y positiva y, lo mejor de todo, sin liliputienses malvados o recelosos a babor o a estribor.

Atrás quedaron los viajes de mosca en el pesero de las 6 de la mañana y las regresadas nocturnas con la lengua de fuera.

Por fin tenía tiempo para mí…tanto, que me sentía como nenita en dulcería…y no sabía qué hacer con el tantas veces añorado tiempo para diseñar nuevos y elaborados planes para gobernar al mundo.

Quiso una casualidad que aprendiera también por esos días, el arte de mandar y recibir audios vía whatsApp, ciberconocimiento privilegiado que decidí utilizar, para compartir con mis brothers y sis , crónicas bobaliconas de mis pensares y haceres y  lecturas de mi agrado.

Una noche whatsAppenado con un bro sobre el niño que todos llevamos dentro, yo, que soy un cuento con patas, compartí con mis amigos porque quise, porque pude y porque además me dio mi gana, del libro de Guillermo Murray y Beatriz Donnet “Palabras Mágicas” Los derechos de los niños a escuchar cuentos:

1.       Todo niño, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica.

2.         Todo niño tiene derecho a exigir que sus padres le cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que sean sorprendidos negándose a contar un cuento a un niño, no sólo incurren en un grave delito de omisión culposa, sino que se están auto-condenando a que su hijo jamás les vuela a pedir otro cuento.

3.       Todo niño que por alguna u otra razón no tenga a nadie que le cuente cuentos, tiene absoluto derecho a pedirle al adulto de su preferencia que se los cuente, siempre y cuando éste demuestre que lo que hace con amor y ternura, que es como se cuentan los cuentos.

4.       Todo niño tiene derecho a escuchar cuentos sentado en las rodillas de sus abuelos. Aquellos niños que tengan vivos a sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños que por diversas razones no tengan abuelos que les cuenten. Del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques, y otros lugares de concentración infantil en donde, con entera libertad, podrán contar cuantos cuentos quieran.

5.       Todo niño está en el derecho de saber quiénes fueron José Martí, Hans Christian Andersen y Aquiles Nazoa, las personas adultas están en la obligación de poner al alcance de los niños todos los libros, cuentos y poesía de estos tres autores.

6.       Todo niño goza del derecho de conocer las fábulas, mitos y leyendas de la tradición oral de su país, así como de toda aquella literatura creada por los pueblos latinoamericanos y del resto del mundo.

7.       El niño también tiene derecho a inventar y a contar sus propios cuentos, así como a modificar los ya existentes creando su propia versión. En aquellos casos de niños muy influenciados por la televisión, sus padres están  en la obligación de descontaminarlos conduciéndolos por los caminos de la imaginación, de la mano de un buen libro de cuentos infantiles.

8.       El niño tiene derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos están en la obligación de nutrirse permanentemente de nuevos e imaginativos relatos, propios o no, con o sin reyes, largos o cortos, lo único obligatorio es que éstos sean hermosos e interesantes.

9.       El niño siempre tiene derecho a pedir otro cuento y a pedir que le cuenten un millón de veces el mismo cuento.

10.   Todo niño, por último, tiene derecho a crecer acompañado de las aventuras de Tío Tigre y tío Conejo, de aquel caballo que era bien bonito, de la barba del Viejo Lucho, del colorín colorado de los cuentos y del inmortal Había una vez…palabras mágicas que abren las puertas de la imaginación en la ruta hacia los sueños más hermosos de la niñez


A mis cuates pareció gustarles y entonces, a mí me vino a la chompeira la idea iluminada de leerle en voz alta, cariñosa y dulcemente al nenito y nenita que mis amigos y amigas llevan muy dentro de sí.

Elegí para leer y releer con ellos y ellas “Dios nunca parpadea” y noche tras noche, de lunes a viernes, durante casi 4 meses, grabé un capítulo del libro y lo dejé en el servidor del whatsapp de mi cuatitud a manera de besito de buenas noches.

Mayo llegó y me pareció un buen pretexto para regalarle a mi mamá una foto de su mamá ,Doña Angelita, que mi primo Jaime me hizo llegar tiempo atrás.

Aconsejada por la mugre más mugrosa de mi muy mugrienta uña, además de la foto de abuelita llevé hasta el corazón mi madre querida, la lectura en voz alta de la lección 45 de “Dios Nunca Parpadea”  “Lo mejor está por venir” que trata del reencuentro y reconciliación de la protagonista con su propia madre.

Para Cuando terminé de leerle a mi mami, ella estaba llorando emocionada y conmovida y me miró con ojos niños para decirme:

-Creo que aún estoy a tiempo de acércame a ustedes ¿verdad?

Yo asentí con una sonrisa de mazorca milpareal y desde entonces hemos podido acercarnos más de lo que nunca estuvimos como madre, como hijas y como familia.

Nadie ganó más que yo con esta segunda lectura compartida de “Dios Nunca Parpadea”, ya que para mí, Dios, no es un credo a seguir sino el motor único de mi vida.

En mi lista whatsAppera de predilectos y predilectas, por supuesto no están todos los que son,  porque hay muchos a quienes recuerdo a menudo con cariño, aunque no tengamos por el momento comunicación por celular o por whats, pero,  definitivamente… si son todos los que están, mis amados, mis únicos niños perdidos y completamente encontrados de la Tierra Maravillosa de Nunca Jamás.

Ahora ya en noviembre, me encuentro terminando un año que me deja con un gran sabor de boca y mucho más que convencida de que tal como sentencia en su libro Regina Brett,..lo mejor…está por venir.

Que la mejor versión de sí mismos salga a su encuentro y los abrace a todos y todas con alegría desbordada.

“Señor hazme instrumento de tu paz;
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya desesperación,
ponga yo esperanza,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Haz que busque:
consolar, no ser consolado,
compadecer, no ser compadecido,
amar, no ser amado.
Porque es olvidándose,
como uno encuentra;
es perdonando, como uno es perdonado;
es dando, como uno recibe;
es muriendo, como uno resucita a la vida.

Cada mañana utilizo esta oración como mi brújula. Apunta al Norte Verdadero. Humildad real. Paz verdadera. Soy simplemente un hijo de Dios, tan valioso y atesorado como cualquier otro hijo de Dios. No el mejor, no el peor, y para nada importa lo que los demás piensen de mí.” ·Dios Nunca Parpadea” p.p. 158


Gracias Regina.

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miércoles, 1 de julio de 2015

Y ¡Chin Chin el que se raje!

Para todos los y las, que gustan del disfrute de un bonito viaje placentero a bordo de los vagones del Metro en las horas pico - (de 8:00 a 9:00 AM) y (de 6:00 a 7:00 PM) -que incluya recargones, encimones, rosones y arrimones varios, expresiones todas estas del amor más desinteresado que existe  (aquel que no sabe: ni quien eres, ni como te llamas ni en que callejón, o más bien, “en que vagón del Metro” espantas); acaba de aparecer en tres puntos de Mexicalpan de las Tunas Frescas y la imaginación desbordada ( Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara) La Comunidad del Arrimón Consensuado. 

Este grupo de emprendedores intenta regular los arrimones entre mayores de 18 años que buscan arrimarse o ser arrimados, ofreciendo resguardar la seguridad, la integridad, la discreción y el respeto de todos sus agremiados, enarbolando la bandera de: “el acoso sexual es un delito…el arrimón consensuado no”.

La propuesta incluye una simpática pulsera distintiva (fucsia para las nenas y azul-verde para los nenes) que permita a las arrimadas y a los arrimadores identificarse a través de toda la red del transporte colectivo Metro. Aunque su costo  y método de entrega, permanece oculta para mirones, ociosos,  metiches y babosos como yo.

No tengo la menor idea de si esta idea cunda como la hiedra… y pronto aparezcan las pulseritas pirata por módicos 5 pesos, que pongan en jaque arrimones originales y marca patito o si en un futuro no muy lejano, nos veremos  suspirando  con nostalgia por aquellos viejos tiempos en que  los roces entre usuarios del Metro eran producto del azar y la oportunidad. 

Por lo pronto  la página de Facebook de estos muchachones ha sido cancelada –aunque no sé si temporal o definitivamente- y en su sitio Arrimón Consensuado, los responsables comentan que han suspendido la entrega de pulseritas y recepción de donativos hasta nuevo aviso, a raíz de un ciber robo del que fueron víctimas.

En fin, que mientras son peras o manzanas, por favor no se le olvide, querido usuario del Metro, que enpulserado o no, aún desde mucho antes que el mismísimo arzobispo de Constantinopla se quisiera desconstantinopolizar:   el que se ríe, se lleva, el que se lleva se aguanta y¡ Chin chin el que se raje!


sábado, 9 de mayo de 2015

De ratas de cola larga


“Un siglo de experimentos con ratas ha demostrado ampliamente a los psicólogos que las ratas pueden burlar a los humanos en cualquier momento.”

Hubo una vez, en un mundo paralelo, un científico polainas, que quiso demostrar, muy intrigado y sagaz, que las ratas podían pensar; y para probar su teoría, consiguióse mucho más ipso que facto, un muy selecto grupo de ratas, todas de cola larga y la mirada constante de: ¡sé lo que hiciste el verano pasado!...y te lo puedo probar.

Una vez que dio con ellas, pues comenzó su experimento. 

En él, el escuadrón de concienzudas ratitas, debía de correr a lo largo de un pasillo, pasando en su recorrido, por una serie de puertas, en cada una de las cuales, había un símbolo igual. 

Todas las puertas al paso de las geniales ratitas, permanecían cerradas, menos una, con un símbolo distinto que podía ser empujada y abierta para que la sesuda  roedora pasara y encontrara su comida.

La idea era que la rata -hábil y observadora- (¡ Arroz!) se fijara en los símbolos y los aprendiera, ya que al final de cada intento, el experimentador - lupa en mano- cambiaba los símbolos de lugar, obligando así a la rata a volver a comenzar.

El resultado del mencionado experimento fue más allá de cualquier ¡Cáspita! o ¡Caracoles¡ que puedan imaginar pues las ratas resolvieron el problema más que asertivamente todas las veces que les fue planteado… demostrando que pensaban.

A decir de los que saben, este científico, se hubiera ganado el nobel, de no ser por un metiche –que ya saben…nunca faltan- que analizó los vídeos del experimento, cuadro por cuadro y se dio cuenta de que las ratitas pateaban con una rapidez imperceptible para el ojo humano, todas las puertas y se detenían ante aquella que cedía a su patadita, llegando inmediatamente hasta su feliz quesito.

El investigador, por supollo, no se ganó el premio nobel, pero a mí me confirmó algo que yo ya sabía, pues aunque no de la forma propuesta, la inteligencia allí está.

¿Y cómo fue que los supe? Ahhh  pues porque hace ya tiempo atrás, dentro de mi muy amada tribu, dio la casualidad, que dos ratitas nacieron y sus amorosas mamás al verlas así: peluditas, orejudas y dientonas y requeté más que distintas a los demás…franca y solamente porque así son las mamás…pues las quisieron igual.

Las criaron y cuidaron a la par de su camada y las amaron y protegieron quizás más que a los demás.

Y al crecer las dos ratitas que amaban mucho los niños, sobre todo a los tremendos y  a los que se portaban mal…los quisieron ayudar, pues las dos coludas ratas, sabían lo que es sentirse distinto y tenerse que integrar; y cada una por su lado crearon: una un programa en software (el famoso rati-software) y la otra un programa educativo integral, con el que las dos recorren cuanta escuela o biblioteca las puertas les quiera abrir, una vendiendo un sueño y la otra una realidad, para ayudar a los niños que no pueden para no quedarse atrás, porque las dos ratitas saben, que no todos tienen la fortuna de encontrar en sus vidas, familias tan amorosas que los quieran arropar, ni mamás tan valerosas que los quieran respaldar. 

Y ¿quién sabe?, a lo mejor, en un futuro cercano, alguna de las dos pequeñas ratas da un campanazo monumental por el bien de lo demás.

Ya que como todos sabemos…de las ratas y los niños…todo se puede esperar.

Glosario.
Mundo Paralelo.  Conocida dimensión  alternativa en la que suelen reptar muy horondos y a sus anchas lelos y babas por igual ¡Qué viva la diversidad! 
Polainas. Poninas dijo Popochas.
Más Ipso que Facto. ¡A darle que es mole de olla!
¡Arroz!. Ad ovum.
Por su pollo. ¡Santos “desde luegos” Batman!
Tribu. Banda borracha

Musicografía.
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domingo, 12 de abril de 2015

Aquí y Ahora

Satisfecha.... me he dado cuenta de que he podido aprender a vivir mis días cómo si cada uno fuera el último, pero permitiéndome, al mismo tiempo, planear con un cuidado exquisito...un futuro que no sé si llegará,  animada por una de las frases de Frida Kahlo, que me repito constantemente cada que me resulta necesario:

-“¡Pies para que los quiero si tengo alas para volar!”

De entre estos,  mis muy elaborados  y mejorados planes para dominar al Mundo,  estaba mandarles este ensayo que me encontré “hasta atrás” de un ejemplar del  Día 7, en un domingo cualquiera...

¡Así que ahí va!

Un  texto de Mauricio Cabrera que espero les guste y les diga tanto como en su momento me dijo a mí.

Angie


La única vida es la eterna, pero no tengo recetas para alcanzarla”, decía Henry Miller.

Se impone nuestra mortalidad, nuestra finitud. Si consideramos nuestra propia existencia como un milagro, como un accidente o como una maldición, de todas formas debemos vivirla hasta donde se pueda y como se pueda. No importa el breve lapso, el abrir y cerrar de ojos, la condena de nacer y  morir de todos los seres que han sido arrojados al mundo, la única opción posible es que hay que vivir hasta morir.

¿Cómo? Esa es la cuestión, “Y es que se puede vivir de muchos modos, pero hay modos que no dejan vivir”. Como bien lo ha escrito Fernando Savater.

¿Cómo entonces?

Lo siguiente se le atribuye a Borges:

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida, / en la próxima, trataría de cometer más errores,/ No intentaría ser perfecto, me relajaría más…”

Lo dice un hombre de 85 años, al que se le escapa la vida. El tiempo se le ha ido y ya no puede modificar su existencia. Añora lo que dejó de hacer. Se lamenta, pues, de no ser más joven, “correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría / más amaneceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. / Iría a más lugares donde nunca he ido, / comería más helado y menos habas, / tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Dice Buda que el problema consiste en pensar que nos sobra tiempo. Pero un día ese tiempo se acaba y nos alcanza la muerte.

Si llegas a viejo, llegará el momento en que te sorprenderás de las arrugas, del frío intenso en los huesos, de sentirte joven en un cuerpo de anciano, de no ver bien y de tropezarte con todo. Ya no podrás hacer lo que antes hacías. Te reprocharás no haber vivido más, si todo –a pesar de tantos años  sobre tu espalda- se reduce a un guiño, a un corto y único instante sobre la tierra.

Si eres joven y el cáncer te asola o te cae un piano encima o te mata un asaltante para quitarte dos pesos, la sensación será la misma. Lo que hice y lo que no. El tiempo que malgasté. El tiempo perdido que no regresa.

Afirma (presuntamente) Borges. “Yo era de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas”.
¿Y tú?
Recuerda que no atreverse es perderse lo que pudo haber sido.

Finalmente lo tuyo es vivir, De la muerte que se ocupen los muertos. Vive tu vida. Hazlo de manera intensa, más que sensata. Gozosa más que higiénica. Sal a la intemperie. No temas caerte. Sé más atento y a la vez más distraído. Prueba uno que otro vicio y abandónalo. No renuncies a la idea del mal pero no tengas en la mente el pecado. No dañes. No confíes en quien te dice que la vida está en otra parte. Explora. Atrévete a fallar porque hiciste, no porque dejaste de hacer.

Di, como Cavafis: “Recuerda, cuerpo, cuánto te amaron”. Como Borges: “Gracias por la mañana, que nos depara la ilusión de un principio”. Que tus ojos se llenen de mundo. Que tu boca diga lo que hay que decir. Disfruta del helado y de las habas, de la acción y la contemplación, del jardín y del páramo, de lo sublime y lo vulgar, de lo infinito de la noche y de la algarabía terca del amor. Repite ese otro exacto verso del poeta ciego: “Convencidos de caducidad/ por tantas nobles certidumbres del polvo”, y piensa en tu lápida o en tu ceniza, pero sólo para apurar tu gusto por los placeres del mundo, para recordarte que un día ya no habrá luz, tiempo, problemas, amaneceres, sueños, dolores, sed, navidades, y entonces desperezarte, y entonces avívate. Sé  curioso. Rodéate de la bondad y la  belleza aunque nunca sean suficientes.  Invéntate una filosofía que atraviese el misterio y absurdo de la vida. Y cuídate, que no hay reemplazo; con todo lo bueno o lo malo, con toda su desdicha o felicidad, esa existencia es la única que tienes.

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lunes, 16 de marzo de 2015

Cati


Con la excepción del día de mi nacimiento, durante el cual no estuvo presente  ( solamente porque de haber sucedido,  nos hubiera desconcertado un poco  a ella, a mí  y yo creo que mucho más a quien me estaba pariendo) la de Cati ha sido la presencia que me ha acompañado de la forma más apegada a la que  rezan las frases  hechas y  cursis que describen las relaciones humanas que valen la pena a través de la vida, como aquellas que sobreviven a las malas, a las muy malas,  a las llevaderas y a las buenas.

La primera vez que la vi a  fue durante un fin de semana en Tepoztlán.  

De sonrisa abierta  y modales delicados, lo que me impresionó más de ella fue su inmensa calidez y su sentido común.

A partir de ese día,  me acerqué a ella lo más que  me permitía en ese momento,  mi trabajo de sobrecargo (con todo y mis muy transoceánicos vuelos, intercalados con los polleros de la semana -idas y vueltas a la base México con pinchemil escalas-)  y sus actividades.

Cuando se me ocurrió irme a vivir a Pisa, -Bad, bad, bad  idea- Cati  llegó  seis meses después que yo a vivir a Roma.

A partir de su llegada, comenzaron para mi las risas, las anécdotas divertidas,  y los aprendizajes importantes.

No me recuerdo otra vez en mi vida, tratando de conciliar el sueño  y sin lograrlo por los efectos  de una broma tan graciosa, que me generaba ataques de risa, que iban y venían  sin poderlos contener;  y que obligaron a Fernando, su marido,  a tocar a  la puerta de mi cuarto para decirme:

-Angelito, por lo menos cuéntanos el chiste, porque no nos dejas dormir....

El  helado más rico que he saboreado en mi vida, (de “ frutti di bosco” )  lo comí  en Italia, en Piazza Spagna junto a Fernando y a Cati, la misma tarde en que, por la noche,  estuve a punto de morirme  de lo que –creo yo- muchas personas quisieran morir....de risa.

Por supuesto que los sitios eran lindos y los sabores exquisitos (las trufas, -bueno sólo los recortes porque las trufas enteritas costaban una verdadera fortuna- las pastas, los vinos, los cafés, las mermeladas) pero a mí lo que me resultaba un verdadero  hallazgo  era  la compañía, que es lo que vuelve a  los sabores inigualables y a  los sitios inolvidables.

Yo regresé  a México, antes que ellos y epistolarmente trataba de hacerme presente y de igual forma recibía respuesta. 

Llamaba de cuando en cuando  y a veces a las peores horas -por aquello de las diferencias de horario- pero detrás del teléfono encontraba siempre voces gratas y amigables.  (El Internet y sus posibilidades de comunicación inmediata se harían del dominio público varios  años después).

Cuando comenzaron muchas de las más malas, de mis varias malas, y que por cierto en ese momento y por muchos años más, me parecieron  requete, requete requete recontra  malas, Cati se apareció aquí en México, en  frente de mí, para regalarme cuando más falta me hacía  lo  más necesitaba: esperanza.

Pasaron uno o dos  años más y cuando las recontramalas se tornaron solo malas,  marqué  al número de su casa en México para preguntar a quien me contestara, como encontrar a Cati  y mi sorpresa fue mayúscula cuando “alguien” Respondió:

-Muy fácil, habla Cati.

Años después, ella se separaría de Fernando y se iría a Canadá, un año antes de que yo me fuera a Estados Unidos.

Afortunadamente para entonces el Internet nos permitía sentirnos mucho  más cerca la una de la otra.

A mi me divertían horrores sus mails platicándome que estaba como integrantita del cuerpecito diplomatiquito de mexiquito en canadacita y que cuando no había quien la hiciera de cónsul  pus ella se aventaba la chamba, porque lo tristemente usual en esos casos es algo así como:

Pertenezco al cuerpo diplomático que integra la Embajada de México en Canadá y cuando no estoy asesorando al señor  embajador, que sin mis brillantes consejos, nunca sabe que hacer, soy cónsul.

Durante  las primeras semanas del 2003 le llamé por teléfono desde USA,  sin saber que  se preparaba para viajar a los Estados Unidos a despedirse de su hermano, que estaba en fase terminal.  Cuando colgamos, me quedé con la impresión de que le dije  un chorro de babosadas, que es lo que uno dice cuando no sabe que decir, pero de alguna manera logré hacerle sentir lo que yo quería: estoy contigo.

Esa tarde salí al súper y me encontré un pegote muy bonito que tenía un gatito (Cati ama a los gatitos) y lo compré con la idea de regalárselo.

Por supuesto, que en cuanto volví a México y pude,  busqué a Cati que ya trabajaba, en donde continúa hoy día “La Cineteca Nacional” y la vi para darle el gatito que con tanto cariño le compré y que yo misma puse en mi bolsa de mano el día que abandoné los Estados Unidos para que no se me fuera a perder.

El trabajo que la he visto desarrollar  en la Cineteca Nacional  ha sido extraordinario.

El concepto de sus maravillosas charlas de café (unir una cinta y un ponente con un mismo tema)  era extraordinario y de las únicas 2 a las que pude asistir (porque entre semana y  a las 5 PM, estaba del nabo) la que me fascinó fue: “El diablo en el diván”. 

Sus  charlas ganaron prestigio y público a base de esfuerzo y calidad y fueron eliminadas hace muy poco de la cartelera de la Cineteca, según Cati, por un cambio de administración, según yo, por pura envidia.


La asociación de mujeres en el cine de la cual es fundadora y tesorera, sigue cobrando fuerza, después de enfrentarse a las feministas más recalcitrantes y sus muy sexistas discursos llenos de rabia de: “ yo no necesito ayuda de nadie y además no me da mi gana reconocer que por más talento que yo tenga, no tengo oportunidades y no entiendo porque” A base de paciencia, perseverancia y la intención sincera de apoyar el talento de directoras, guionistas  fotógrafas, escenógrafas, y demás chavas inmersas en la aventura del cine, que tienen que combinar  su creatividad y talento, con su roll histórico de mamás, esposas, hermanas e hijas sin derecho a una vida profesional exitosa , si quieren irse al cielo cuando se mueran, porque a las machorras, determinantes, independientes que no sólo son exitosas sino hasta  famosas -y que hasta lesbianas han de ser- ni el diablo las quiere.


Desde el día en que nos presentaron Cati  ha sido conmigo, siempre amorosa, siempre serena, siempre cálida, y siempre autora del punto de vista más ecuánime y valioso sobre lo que le cuente.

La última vez que la vi, hace apenas unos cuantos meses, cuando nos reunimos con Lety otra de sus amigas a quien yo ya conocía,  para comer  e irnos todas al cine a ver “The Zodiac” en una tarde de domingo, me sorprendió como nunca antes.

Nos encontramos en las aceras opuestas de una esquina de Mazarik y la Cati que vi caminar frente a mí y que me invitaba con señas a cruzar la calle, tenía un aire muy distinto al que yo estaba  acostumbrada a ver. En cada uno de sus pasos había seguridad, su lenguaje corporal era completamente nuevo  y gritaba: yo soy y aquí estoy. 

 La Cati con la que conviví y me divertí mucho esa tarde, era una mujer, sin temores infundados por el mañana, ni añoranzas inútiles por el pasado, con  alegría por estar viva, contenta con las cosas que ha hecho, con  planes y mucho más que bonita.
  
Quise  contarles un poco de Cati, porque su mamá, desde hace mucho, es en mi Santa favorita, ya que su hija, Catherine Alice Bloch Gerschel,  en mi vida ha sido un verdadero milagro. 

Nota: Cati se fue de mi vida,  pero antes de hacerlo, hizo una última  llamada con la que salvó mi vida…y yo… que aún no he perdido la esperanza de algún día volverla a ver..poco a poco veo la vida que Cati salvó comenzar a florecer.

Musicografìa


sábado, 28 de febrero de 2015

Mariana de día Mariana de noche

Sé que febrero me ganó y corrió y corrió… el muy condenado más rápido que un conejo, hasta que se me acabó.

Chin ¡Ni modo! Pero… de cualquier manera yo encuentro ahora, después de mucho buscar…la paz, el momento y la alegría necesarios… para recordar a mis  amigos.

Con mi querida amiga Mariana Mariana, que es toda belleza por dentro y por fuera…estuve, en un momento muy difícil de mi vida, un mes muy corto y maravilloso… y… comí rico y muy sano (el esposo de Mariana es Chef).

Disfruté  y agradecí el silencio de los árboles y el canto de los pájaros que en las tardes inundaban el pequeño bosque en donde se levanta  su casa.

…Me reí y me reí hasta que me dolió la panza.

Leí y leí y seguí  leyendo y me llevé conmigo en calidad de prestado su libro favorito: "COMER, REZAR Y AMAR"…mismo que devoré…disfruté y devolví a su dueña, mucho más que agradecida....

Hice caso a lo que leí y ...comí, comí...y comí y ahora soy un marranito...recé... recé y recé hasta que puse gorro al Jefe a puro dale que te dale y ahora...amo totalmente....

En su casa…conocí y me enamoré como una loca de su gatita Pancracia que es un dulce con pelos…y que el día que me fui … corrió y corrió detrás de mi coche a manera de un amoroso…hasta luego.

Y también recibí a manera de amuleto y regalo de cumpleaños, un peluche azulado, pues Mariana Mariana tiene muy, muy claro... que yo amo los muñecos de peluche, grandes y chiquitos, más que a nada en este mundo… y me dio un Stich hermosamente azul con un moñito rojo, que mi Stich aún conserva en su cabecita, diciéndome que la primera palabra que el pequeño extraterrestre aprendió a decir fue CASA…pues ella no solamente sabía que yo buscaba desesperadamente la mía sino que iba a encontrarla.

Al irme, vi por última vez la varita mágica que Mariana Mariana tenía puesta sobre la cabecera de mi cama cuando yo llegué a su casa, a manera de adorno maravilloso.

A mí me encantaba ver la tal varita….  todas las noches y perder mi tiempo imaginando todo tipo de cosas babosas y extraordinarias que pedirle a la varita. 

Cuando me fui, finalmente pude pensar en algo  que pedir que realmente valiera la pena:

Pedí para todos, una amiga que llegué a sus vidas durante un día luminoso y que se quede a su lado, sosteniendo su mano a lo largo de sus noches tormentosas.

Yo....he sido bendita con muchos amigos y amigas, todos especiales, todos valiosos y todos insustituibles…pero  si eso fuera demasiado… si no se pudiera pedir tanto…

Pido para ustedes un solo amigo con el corazón inmenso para que quepan en él todos sus temores y todas sus penas y con  la fuerza suficiente  para sostenerlos cuando ya no puedan más.

¡Gracias Mariana! Siempre gracias ...te abrazo... con todo mi corazón

Musicografía

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domingo, 15 de febrero de 2015

Se busca


Se busca



María Ángeles


Ilustración de

Mongo



Todo el mundo sabe que quien escucha una voz para sus adentros que lo apoya y lo anima, es un genio y que…de quien oye más de una voz hablándole a él, sólo a él y a nadie más que a él, hay que correr despavorido; aunque… a veces… por miedo de que esté ocurriendo lo segundo, se ignora completamente a lo primero, y entonces, ¡oh calamidad! Hay que hablar, hablar y hablar; fuerte, quedito y más o menos, e insistir, insistir e insistir; todo el tiempo y a toda hora; hasta que, “el escucha” deje de pretender su necio “no oigo, no oigo soy de palo” y se establezca la conexión cósmica que da paso a la magia iluminada de la creación artística.
 
En esta aburrida etapa de: “probando”, “probando” me la pasé años, con alguien, a quien comencé a hablarle desde que él tenía 7,  y quien dejó de ignorarme -¡Vaya cabeza más dura!- 20 años después, en una noche estrellada del invierno de 1934, cuando yo le cantaba  al oído, cálidos y felices recuerdos de su niñez en Orizaba, mientras él dormía:
 
-♫      La patita de canasta y con rebozo de bolitas ♫
-♫      va al mercado a comprar todas las cosas del mandado♫
-♪      se va meneando al caminar como los barcos en altamar ♪

Esa noche, al final de mi primera copla, hice una pausa para acomodarme bien en la cajita de cerillos que escogí como mi asiento; para afinar mi violín; para tomar un sorbito de mi té favorito de hojitas de naranjo y menta y aclarar  algo mi voz y… por supuesto, para utilizar, más que nada por puro gusto, mi conocido y ya famoso:
 
-¡Bueno, sí!
-¡Probando! ¡Probando!
-¡Bueno,  sí!  (Del cual no reclamé derechos de autor por distraído y que se ha vuelto aún más repetido que el mismísimo Himno Nacional).

En ese momento, levanté la vista hacía mi siempre dormidote público y…me encontré entonces… con la mirada aterrada de mi audiencia, que no solamente por fin me había escuchado, sino que además…me estaba viendo.


¡Me asusté!

¡Se asustó!

-¡Grité!

-¡Gritó!

Después de seguir mi primer impulso y correr a esconderme a temblar detrás de la mesita de noche que me había acondicionado como casa tiempo atrás, recapacité, me armé de valor, tragué saliva y decidí brincar tan alto como mis patitas me lo permitieran, para acercarme y presentarme amablemente ante aquel, que no había querido nunca antes ponerme la más mínima atención.
 
Ese instante, por supuesto, no fue fácil para ninguno de los dos y después de atravesarlo juntos, nos gustaba recordarlo y acusar al otro de miedoso y de gallina y desternillarnos de risa describiendo caras  y temblores…por horas.
 
A partir de entonces, nosotros fuimos, no solamente inseparables, sino socios, y compusimos juntos deliciosas y  alegres canciones; todas divertidas y todas para niños. Que era lo que en el fondo seguía siendo mi ya para entonces entrañable amigo: un niño viejo con corazón de arándano y mirada azul celeste, con quien yo pasaba mucho tiempo componiendo canciones hermosas; hablando sobre astronomía y matemáticas… y soñando con conocer juntos el espacio sideral.
 
Un buen día y después de mucho trabajar, decidí tomarme un merecido descanso y  volver a Veracruz a la hacienda Soler -el lugar donde nací- para tomar el Sol y acariciar un poquito mi memoria♣.
 
Cuando llegué, encontré la hacienda tal y como yo la recordaba: amplia, fresca e imponente   -con mil historias contadas y aún por contar entre sus muros-   con esa fuente de agua cantarina  y su chorrito travieso,  que se hacía grandote o se hacía chiquito según su humor y en cuyo fondo nadaban vivarachos: peces rojos, naranjas y plateados; alegrando los ojos y tocando el alma de visitantes, viajeros y lugareños con su gracioso vaivén.

¡Qué gusto volver a casa! Y qué gusto recordar a la abuelita sentada frente a su viejo ropero, platicando de abuelito el Coronel; o correr, más rápido que el viento para  chocar patas con Che Araña, quien siempre pretende no conocer a nadie y a la voz de:

-Y vos ¿Quién sos? Baila con maña…pa adelante y para atrás.

¡Qué grato sentarse en el quicio del portón y contemplar a lo lejos, aunque sea por un ratito, el caminito soleado de la escuela!

Y ¡qué felicidad!, saludar de nuevo a la todavía requete horrible, pero aún muy simpática y dicharachera, preciosa muñeca fea.

¡Teníamos tanto que contar! Que el tiempo, se fue volando… y ahora que he regresado con mi amigo el niño viejo… él…ya no estaba.
 
Yo lo he buscado por todas partes: por debajo de las camas, en los quicios de puertas y ventanas, en los espacios más chiquitos de la alacena y hasta adentro del refrigerador; a donde me metí de un salto sin siquiera reparar en el gran peligro que enfrentaba...pero… nada…no logro encontrarlo.

 
-Tengo que contarle…tantas cosas.

¡Debo decirle que traigo conmigo la propuesta de un remix de “La Patita” que me sugirió un greñotas, llamado Bryan Amadeus -gran nombre ¿No? - a quien conocí en una playa exótica  y bonita en mi camino de regreso, y  quien me propuso -con su mejor intención- unos arreglos de glam pop rock, hip hop y chupi pop para refrescar nuestra “Patita”, y  unos coros de: mami, mami, cuac cuac cuac, yea yea, que me parecieron muy graciosos.

 Quiero contarle  una historia extraña acerca de la invasión de unos enanos computarizados y cibernéticos o algo así, que escuché en un tren en donde viajé de polizón en mi camino de regreso,  y en la que oí una voz solemne que claramente decía:
 
-Los niños de hoy conocen tantas cosas que ya ninguno quiere soñar.


-¡Jajaja! ¡Patrañas!

-♫ A los niños en estos tiempos♪
-♫ los mismos cuentos&♫
-♪ les gusta oir♪

-¡Hay tanto que hacer!

Tenemos que hablar de la medusa despistada que canta río arriba y de la inmensa cola del cometa de rizos, que pinta los valles de color verde esmeralda y las flores de lila, blanco y amarillo al comenzar la  primavera, y  del barquito de vapor que tiene siempre una tos endemoniada que nunca lo deja avanzar.
 
Mi amigo, es muy fácil de reconocer: como toda la gente buena,  es gente feliz y adora el pan con natas, el café muy perfumado y las paletas de grosella.

Así que, si ustedes ven por ahí a mi querido socio y compañero de aventuras: Francisco Pancho Paco Gabilondo Soler, díganle por favor, que Cantor ha vuelto, que lo busca y que deje ya de jugar a las escondidillas…. porque yo lo he de encontrar. ¡Qué es preciso! ¡Qué es vital! ¡Qué volvamos a cantar!

Con afecto,
Cantor.

♣ Glosario 
Genio.                                Increíblemente inteligente.

Correr despavorido.           ¡Sálvese quien pueda!

Calamidad.                        Desgracia.

El escucha.                        El que oye.

Conexión cósmica.            Pensamiento que te permite sentirte parte del                                                                      Universo.

Creación Artística.            Obra de arte.

Arte.                              ♣  Juntar materiales, imágenes, letras y/o  sonidos para                                                           llevarle a otros una idea o un sentimiento.

Orizaba.                            Región de Veracruz, México.

Copla.                               Composición hecha para ser cantada.

Derechos de autor.      Papeles que reconocen a un artista como dueño de su                                                         obra.

Distraído                          Que no se fija ni pone atención.

Aclarar.                            Hacer más clara.

Audiencia.                      ♣ Público.

Impulso.                                Ganas de hacer algo.

Recapacitar.                    ♣ Pensarlo mejor.

Desternillarse.                 Reírse mucho.

Corazón de Arándano.     Corazón dulce y amoroso.

Socios.                              Quienes trabajan juntos para un mismo fin.

Mirada azul celeste.         Ojos azules.

Astronomía.          Ciencia que estudia a las estrellas, a los astros y a otros                                             cuerpos celestes.

Matemáticas.                      Ciencia que estudia el orden y la medida.

Espacio Sideral.               Sitio en donde se encuentran las estrellas, los astros y                                                                   otros cuerpos celestes.

Celeste.                              Relacionado con el cielo.
        
Acariciar la memoria.        Recordar.

Amplia.                               Grande.

Humor.                               Estado de ánimo.

Tocando el alma.                Emocionando.

Lugareños.                          ♣ Que nacieron en ese lugar.

Gracioso vaivén.                ♣ Simpático movimiento que se asemeja al ir y venir de las olas.                                        

Chocar patas.                       Saludar.

-Y vos ¿Quién sos?             -Y tú ¿Quién eres?

Quicio.                                  Marco de una puerta o ventana.

Portón.                                  Puerta grande y tosca.

Dicharachera.                       Que habla animadamente.

Reparar.                               Pensarlo mejor, reflexionar.
        
Remix.                                 Mezcla.


Glam Pop Rock.                 Estilo de rock aparecido en los años 70’s en Inglaterra                                                     caracterizado por el peinado y maquillaje llamativo de                                                                                sus ejecutantes.

Llamativo.                          Que llama la atención.

Ejecutante.                          El que ejecuta o hace algo.

Hip hop.                            Ritmo musical nacido en los años 70’s  los Estados                                                                       Unidos.

Chupi Pop.                            Delicioso sabor de las paletitas de carmelo.

Computarizado.                    ♣ Que se le han introducido datos de computadora.

Cibernético.                          ♣ Relacionado con la cibernética.

Cibernética.                  Ciencia que estudia la comunicación, control y relación                                                           entre los sistemas electrónicos y los seres vivos.

Solemne.                                Serio.

Medusa.                                  Animalito marino cuyo cuerpecito tiene forma de                                                                          sombrilla.

Despistada.                            Que ha perdido la pista.

Polizón.                                  Quien viaja a escondidas.

Patrañas.                                Mentiras.

Preciso.                                   Necesario.


Vital.                                       Indispensable para vivir.

♣ Musicografía