En marzo de 2009 caí en y fui dada de alta por primera vez del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Subirán.
Me faltarían otros tres internamientos más, ocurridos en los años subsecuentes, todos más que grave, prácticamente estirando la pata, para considerarme como me sé ahora: ¡Viva!, sanita y pensando a quien fastidio.
Cada vez que fui internada, nadie daba un clavo por mi vida –incluidos todos los equipos médicos que trataban de averiguar que andaba mal conmigo-. Pero, por obra y gracia del Espítiru Santo, a quien yo le caigo bien, de las cuatro hospitalizaciones, que duraron, desde siete días hasta más de dos meses, yo salí resucitada, caminando y moviendo el rabo; y también ¡ouch!, salí cargando en mi costal personal de terrores y miedos varios, con diagnósticos horrorosos que me pesaron por años, y que afortunadamente se han venido abajo y me han dejado en paz, gracias a un cambio en mi alimentación (sugerido por mi hermana Gloria) que me ha permitido mejorar mi salud de manera meteórica e irrefutable: adiós café, carnes rojas, pollo, alimentos procesados, leche y sus derivados, pan, y azúcares refinados.
Curiosamente, durante aquella primavera del 2009, se cumplían también 6 años de mi regreso a México proveniente de los Estates.
6 largos años que me fueron más que importantes, necesarios para comenzar, por fin, a reponerme de mi aventura con los hijos de Mickey Mouse –siempre estimados: -¡La Porra los saluda!-
En ese mismo mes, escribí “El JEFE” y lo exporté hacia todos los servidores de mi entrañable banda borracha a través de mi correo electrónico para dar mi testimonio de fe y compartir mi historia.
Los demás capítulos que conformaron mi adorado primer libro, vinieron después, poco a poco hasta mi pluma y la historia se fue contando sola.
Un año después, en 2010, tenía un primer intento, hermosamente ilustrado por mi cuate Oscar Mongeotti, El Mogo, que encontró su nombre varios años, borradores, lecturas comentadas, opiniones bien vibrosas y correcciones de estilo después.
En 2013 había nacido “Del Metro Balderas a Nunca Jamás” y yo decidí subirlo a la web para dispararlo desde ahí.
Emocionada, busqué a mi amigo Albertito Ibáñez Pérez y nomás porque yo le caigo en gracia y porque él es un encanto, ambos acordamos trabajar juntos en el proyecto del e-book.
Después, y con el “niguas” por delante, hablé con mi brodi Francisco Pimentel y le pedí que me dejara presentar a mi bebé en la tele. Para sorpresa mía (que por supuesto no estaba lista en absoluto) Paco me dijo que sí y una entrevista con duración de una hora, en la que la estrella y única invitada era yo, fue trasmitida a través de su programa "Enlace Ciudadano"; concepto del canal 34 de la Televisión Mexiquense con una trayectoria de más de 20 años al aire y con un público cautivo inmenso.
Nunca fui por el CD que me ofrecieron regalado amablemente en la televisora con la entrevista grabada para subirla a mi blog, entre otras muchas razones, porque la primera pregunta de Paco, no la respondí de manera más estúpida ¡Porqué se me acabó la saliva!
¡Estaba tan nerviosa! Pero Paquito,que es mi amiguito, y además tiene más tablas para aquello de la tele que el mismísimo González Camarena, supo llevar la emisión hacia una charla cálida y amena en la que hablamos de mi programa de comprensión lectora y talleres literarios "México ¿Qué puedo hacer por ti?" y mi libro idealizado.
La plática llegó a su punto culmine, cuando yo di la dirección de mi blog al público, misma que, confieso, (Ay dolor me volviste a dar) di mal porque soy una ciber naca de marca registrada ¡Cáspita, caracoles y recontra colmo de colmos!
La plática llegó a su punto culmine, cuando yo di la dirección de mi blog al público, misma que, confieso, (Ay dolor me volviste a dar) di mal porque soy una ciber naca de marca registrada ¡Cáspita, caracoles y recontra colmo de colmos!
Ni en ese, ni en el año que siguió, hubo en mi cartera dinero suficiente para pagar los derechos de autor ¡Diantres!, y mi nene no subió a mi blog y se quedó dormido en un cajón.
En este abril de 2015, al fin, contaba en mis haberes con saldo a favor para sacar el título de propiedad de mi ópera prima y releí una última versión (corregida, corregida, vuelta a corregir y corregida de vuelta) que me puso enfrente de un libro honesto, entretenido y divertido.
El libro que yo había querido escribir a lo largo de 6 años.
Con los derechos finalmente obtenidos y apoyada por mi conclapache Cutberto Agustín I, príncipe y mejor fotógrafo de Nueva York; mi pequeño se fue a Estados Unidos a darse a conocer con un editor que se interesó en él y tres largos meses pasaron para que la posibilidad que parecía muy firme, se viniera abajo, ¡Me lleva la que me trajo!
Inmediatamente después del gringérrimo: Nou , mi chiquitín volvió a mis brazos y fue llevado por mí que soy su madre, a la editorial más importante de México en donde a finales de enero del año que entra me darán una respuesta, sobre las posibilidades de publicación bajo su sello.
Ha querido el Universo –y mi suerte condenada- que mi hermana Norma Celia encontrara una nueva puerta para mi chiquito, que se abrió hace unos cuantos días. Y, sólo por si las moscas, el 30 de noviembre, mi libro viajó también, en la bolsa de un cartero, hacia una segunda casa editorial que se interesó en leerlo y me dará su opinión a finales de marzo del 2016.
Mientras tanto, mi blog “¡A mí mis cuentos!”, ciber espacio en donde comparto: vivencias, anécdotas, lecturas gratas y una que otra babosada que yo encuentro digna de escribirse; trajo hasta mí a algunos umpalumpas que me leen en:
México
Estados Unidos
Malasia
Rusia
Alemania
España
Argentina
Ucrania
Colombia
Indonesia
Jamás ni en mis sueños más fumados supuse poder llegar tan lejos con mis pensares, sentires y decires.
Quiero cerrar este año asegurándoles que sigo luchando por salirme con la mía y mientras me publican o no me publican o la manga del mar muerto, he vuelto a trabajar en un segundo libro que está quedando re pechocho; tanto como, pero no más, que su hermanito mayor.
Gracias a todos y todas; amigos y amiguitas; grandotes y chiquititas; chocolates y gomitas; chicharrones y papitas por leerme, por opinar, por echarme porras y sobre todo por acompañarme a lo largo de estos años.
Mi gratitud más sincera para contigo querido Alberto, por tu amistad, por tu risa abierta y contagiosa, por ser un caballero como los que dicen que no existen y un hombre feliz; por considerar que yo puedo ser una persona lo suficientemente grata como para convivir con tu luminosa Elvia y tus amores Máximo y Alegra y por permitirme navegar usando como timón tu conocimiento, talento e infinita paciencia para conmigo, por los majestuosos mares de la Internet.
JEFE, contigo los agradecimientos están de más. Todavía no entiendo porque me trajiste de vuelta tantas veces ni porqué protegiste mi vida contra todo y contra todos, incluyéndome a mí, pero hago lo posible por averiguarlo cada día.
Que esta Navidad sea una noche para recordar y atesorar y el año que entra sea el mejor de los muchos por venir.
Glosario
Estirando la pata. A punto del game over.
Espítiru Santo. El único, único JEFE.
Ciber naca de marca registrada. Angie.
Banda borracha. Brodis y sis por demás queridos y recordados.
Estates. Los muy United territorios de los güerejos cara de cuija.
Cuija. Lagartija anglosajona con colita muy, muy larga que le pisen.
¡La porra los saluda! Recuerditos salerosos para su amacita de nuestra todavía muy indignada parte.
Niguas. Nel, ñopo, ni maíz paloma, que nooo puesn.
Guillermo González Camarena. Mexicanísimo que inventó la televisión a color en 1940.
Mexicanísimo. González Camarena ajúa.
Conclapache. Mega bro.
¡Me lleva la que me trajo! Me carga la chifosca mosca.
Umpalumpas. Seres mágicos, que como en el caso de Willy Wonka y su fábrica maravillosa, han dado réplica a este mi dulce, dulcísimo sueño de escribir y cuando se me baja la pila y quiero aventar la toalla y darme por vencida y me entero de que se me lee mucho más allá de la Patagonia, me dan ánimos para seguir adelante.
Manga del mar muerto. Y lo demás y lo que sigue.
Re pechocho. Adjetivo calificativo de una amorosa mami cuervo para con sus babies muy amados.
Musicografía
Da clic para desplegar la liga
Una ilusión Kabah
