Hace unas cuantas semanas,
recibí en mi celular la notificación de un comentario escrito por un lector de este
mi blog “¡A mí mis cuentos!”, calificando como “EXCELENTE” una entrada que
escribí el 02 diciembre del 2013 y que trata del trabajo extraordinario de la
Asociación Civil SOS, de la cual, mi hermano “El Oso” forma parte como comandante y
rescatista.
Fue entonces cuando caí en
cuenta de que no había escrito una letra para mi blog desde septiembre del 2016, y de eso, mis queridos cachiruniños, ¡hace ya un ratote!…
Sucedieron muchas cosas, con
las cuales, no pretendo justificarme sino explicarles el porqué de mi larga
ausencia.
La primera: padecí un muy largo bloqueo de
escritor, ¡Cáspita! De pronto se me secó el seso y no venían a mi mente
historias nuevas para contar ¡Caracoles! ¡Recórcholis!, y hartos ajos y
cebollas %&Q$@
Me sentía abrumada porque por
más que lo intenté no conseguí subir mi primer libro “Del Metro Balderas a
Nunca Jamás” a la red: que tienes que saber, que debe quedar bien hecha la programación
para que resulte correcta su lectura en cualquier plataforma y bla bla bla.
Despues de años de tratar,
primero publicarlo y luego, subirlo a la red, estaba harta, cansada y
desgastada y puse una larga pausa a mi letra. Dejé de escribir y me senté a
esperar a Godot…
Hace unos cinco meses Godot por
fin llegó (más vale tarde que nunca) –-¡Charcos!, habría que reescribir esa
obra- y tuve una revelación al mirar un programa de televisión -La Ley y el
Orden- en el que, el protagonista –un escritor- hablaba del único libro que
había escrito en su vida, el cual, se había convertido en un clásico de la
literatura norteamericana, describiendo con pasión, el amor y el esfuerzo dados por él a
cada palabra, a cada coma, a cada punto de su ensalsado y exitoso libro.
Un gran ring sonó en mi
cabezota (dura pero penetrable eventualmente por alguna idea luminosa) y al día
siguiente, saqué mis notas –que para ese entonces eran muchas- y me puse a
trabajar en un cuento que comencé a planear en el 2010 y me puse a darle.
Pasaron millones de
contratiempos desde que comencé mi historia, como por ejemplo: mi madre estuvo
hospitalizada por espacio de un mes, muy grave y luchando por su vida y luego
le tomó mes y medio más recuperarse en casa.
Tiempo que ocupé para estar pegada
a su cama como perrito faldero, pendiente de su evolución, sus medicamentos y
sus necesidades.
Una vez pasada la crisis de mi
Ma, retomé mi historia, porque la llama había vuelto a surgir; y seguí y seguí…y
seguí hasta terminar una primera parte (mi cuento se divide en 3 partes
complementarias) misma con la que me siento muy emocionada y que determino ,sin
temor a equivocarme, como harto-padriuris.
Ahora reviso notas para
continuar la segunda parte de mi relato, descosida como me siento para seguirle
dando a esto de la escritura, con renovada fuerza y el mejor de todos los
ánimos posibles.
Hace unos cuantos días, en una
charla telefónica, mi novio, “El Conejo de mi suerte”, me sugirió abrir mi
propio canal de youtube para charlar con la banda y leer ahí mis escritos
yyyyy, primero la descarté por completo, debido, más que nada, a mi cibernaques
extrema; aunque debo confesar, que años atrás, por ahí del 2009, mi amigo
Manimal me había invitado entre risas y bromas (Mani siempre se está riendo de
todo) a hacer los mismo.
-Hablas hasta por los codos -me dijo- eres caime bien y tu presencia es agradable ¡Inténtalo Guey! ¡Te va a
ir bien!
Han pasado algunos
ciber-siglos desde entonces, pero ahora, me siento lista y lo voy a intentar,
Cubetas (otro brody del alma) a petición mía, me mandó ayer un tutorial de cómo
abrir un canal en youtube sin morir en el intento y pues, le voy a entrar, es
decir: “Al Toro, por los cuernos” ¿No?
Así que en breve (favor de
tomar en cuenta dentro de los tiempos de ejecución de este Youtuber-proyecto, que yo soy “ Angie No Doy Una” en todo lo que
se refiere a tecnología) intentaré e intentaré (también soy perseverante
hasta la nausea) hasta que lo logre.
Y en algún punto del futuro mediato,
tendré un espacio en youtube para compartir mis historias, puntos de vista,
manera de ver la vida, chistoretes y babosadas varias; dando así fin al largo,
larguísimo bloqueo de escritor, que me dejó conflictuada y patidifusa por
espacio de un largo y muy silencioso año.
A aquellos que siguen mis
historias desde distintas partes del mundo, gracias mil por su preferencia, por
leerme y por recordarme con sus visitas, que mi trabajo, tiene un sentido
realmente importante: ustedes.
A ti mi querido Bensadeta, que escribiste tu
comentario sobre mi entrada “SOS” el 18 de noviembre de este año 2017, mi
agradecimiento total, me diste un gran jalón de orejas y me pusiste de nuevo a
trabajar con ahínco en lo que más me gusta: escribir.
Felices fiestas para todos.
¡Agárrate 2018 porqué ahí te voy y voy con todo! Faltaría más.
Glosario.
¡Mamá Pulpa! Bonita expresión para significar: ¡Chin! Creo, me parece, siento, percibo que la regué.
Cachiruniños. Dícese de
aquellos y aquellitas a los que les gustan los cuentos con o sin hadas, con o
sin príncipes y princesas, con dragones o sin ellos pero cuentos al fin.
Ajos y cebollas. Epítetos
pintorescos que acompañan en pensamiento o en palabra a la frustración extrema.
Esperando a Godot. Obra perteneciente al Teatro del absurdo escrita por Samuel Beckett a finales de los años 40 y publicada en 1952.
Harto Padriuris. De calidad superlativa. ¿Ahh
verdad?
Descosida. Entusiasmada
Cibernaques extrema. Desconocimiento a la "n" (con "n" de nada) de la tecnología internet.
Caimebien. De carácter tolerable para un tercero.
Guey. Angie
Al toro por los cuernos. A darle que es mole de olla.
Musicografía
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