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lunes, 30 de septiembre de 2013

Rojo


En los mismos años en los que se me ocurrió ir a bailar mi manzanilla a Italia y establecer mi cuartel general en Pisa, los italianos –todos- andaban en el ácido y en el patatús totales, debido a la inmigración desmesurada hacia su territorio de gitanos; argumentando que los gitanitos llegaban a su país a pelearles posiciones de trabajo (con su mano de obra indocumentada y muy mal pagada) y que a la larga, su presencia indeseable, podría poner en jaque la economía de Italia entera -¡Ay ajá!-

Una mañana de invierno,  salí de mi depa con la intención de llevar mi ropa sucia a la tintorería, y -obvio- en lugar de salir con ella a cuestas, me las ingenié para hacer con mi cargamento un muy lindo y pequeño itacate que me llevé entre las manos.

Iba vistiendo una falda negra hasta el tobillo, una blusita del mismo color y zapatitos de piso. Mi cabello largo, suelto y negro, pues también me acompañó, porque pues, ni modo de dejarlo, ¿verdad?

Estaba ya por llegar a la tintorería, cuando me crucé con una italianísima familia (papá, mamá e hijos -2- ) que al verme, con todo y la facha de zíngara que me cargaba, decidieron bajarse de la acera, para no caminar por el mismo suelo que pisaba yo.

En el rostro de papá, había dibujados: agravio e indignación ante mi (en su parecer) muy andaluza presencia y la molestia y el enfado del furibundo clan no cesó, hasta que yo osé atravesar con toda mi humanidad y con toda la parsimonia que ameritaba el caso (¡¿Pos estos?¡) por el sitio en donde ellos esperaban impacientes, para poder subirse de nuevo a la acera y seguir su camino.

Yo ¿La verdad? Sentí horrible, pero hice de tripas corazón, y crucé con dignidad frente a ellos, con todo y mis pasitos cumbancheros de pantera rosa (doy dos pasos pa lante, un pasito pa tras, luego muevo la cola y luego vuelvo a avanzar) y llegué, media cuadra después, hasta la tintorería, para intercambiar mi itacate por hartos gritos (los italianos le gritan a todo el mundo) y una nota de remisión.

Al volver a casa, con mi notita en la mano y un trastoque doloroso entre mi occipucio y mi pundonor, no pude evitar pensar que todos damos por descontado, que el suelo que pisamos va a respetamos, que el espacio por donde nos movemos va a arroparnos con alegría y que va a  tratarnos dignamente; y cómo todo esto si nos sucede diariamente en la tierra que nos ve nacer, ni lo notamos, ni lo vemos ni lo agradecemos.

Así que hoy, mañana y siempre: gracias México por permitirme nacer entre tus fronteras, por enaltecer cada paso que doy sobre tu tierra bendita, por darme identidad y raza. Por forjar mi carácter y por permitirme percibir al mundo a través de tus  ojos mágicamente realistas. Por enseñarme que la diferencia entre “Rojo” y “Colorado” es nula y que siempre vale más “una Roja” que cien descoloridas.

Entonces, gústele a quien le guste, cuádrele a quien le cuadre, puédale a quien le pueda y duélale a quien le duela ¡Viva México Cabrones!

Glosario.

Bailar la manzanilla. Ir de paseo.
Patatús. Soponcio, ataque.
Itacate. Conjunto de provisiones que se llevan para un viaje.
Zíngara. Gitana.
Hacer de tripas corazón. Armarse de valor.
Hartos. Mucho más que muchos y mucho menos que un chingo.
Un chingo. Harto más que muchos.
Occipucio. Parte inferior y posterior del cráneo por donde este se une a las vértebras, por demás delicada y sensible a donde un cuete nunca debe llegar.
Pundonor. Orgullo.
Cabrones. Compatriotas.

Musicografía.
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miércoles, 25 de septiembre de 2013

La Actitud

Nota: Queridos todos, mi entrañable amigo y socio Alberto Ibáñez Pérez tuvo a bien aventarse este palomaso genial que ahora publico en el blog y que pongo a su consideración.
Ojalá les guste tanto como a mí.
Angie

Durante muchos años se han vivido injusticias en este país y muchos de nosotros, gracias a nuestra actitud, hemos aprendido a vencer los obstáculos durante el transcurso de nuestras vidas.

Soy hijo de padres de clase media con dos hermanos y una hermana a quienes adoro y quiero tanto. De mis padres aprendí el amor a la familia que ahora formo con mi esposa e hijo.


Mi infancia la viví en un Distrito Federal todavía no tan saturado que me permitió conocer la tranquilidad y armonía de su gente. Lugares como Xochimilco, el cerro de la Estrella en Iztapalapa, y el exconvento de Culhuacán fueron los lugares testigos de mi infancia.


Yo siempre estudié en escuelas públicas: kinder, primaria, secundaria, bachillerato y universidad ¿Por qué? No sé, las circunstancias así se dieron. Y como a muchos me tocó tener a grandes profesores que cambiaron mi vida por completo y por lo tanto estoy muy agradecido con ellos.


Es verdad que la educación tiene deficiencias, y muchas. Pero la actitud que siempre tomé fue “Si los demás pueden ¿Por qué yo no?”, ya estando en el bachillerato yo no estaba al nivel de muchos, sin embargo fui de los pocos seleccionados por el Politécnico y sabía que debía aprovechar esa oportunidad para estudiar, así que fueron muchas desveladas para estar al nivel de los demás, sobre todo en matemáticas, materia en que me faltaban muchas bases.


Fue tanto mi esfuerzo que llegué a participar en las olimpiadas de matemáticas, quedando en cuarto lugar en mi escuela y aunque no fui seleccionado para participar con las otras escuelas, a mí me sirvió para darme cuenta del poder que tenía.


Además, también fui de la primera generación que tuvo computación como materia usando las famosas máquinas IBM XT 8086 y si al inicio yo quería estudiar Ingeniería en Electrónica, ahora quería ser Ingeniero en Computación y con mucho más razón tenía que enfocar mis esfuerzos hacia estas materias.


Ya estando en la universidad tuve otro cambio radical y el esfuerzo fue mucho mayor. Jamás me imaginé que estudiar computación implicara tantas matemáticas y lo que más aprendí es que si tengo una oportunidad, no puedo aflojar el paso así que continué con la misma actitud. Me llevó un tiempo más terminar la ingeniería pero al fin la pude concluir.


La formación que tuve me permitió incorporarme al ambiente laboral rápidamente y actualmente estoy en una gran empresa de tecnología en Jalisco.


El nivel académico en Ciencias de la Computación en México en la universidad que estudié (UAM-Iztapalapa) es excelente y por eso es que esta empresa en la que actualmente trabajo está en México.


A donde quiero llegar con esto, es que a pesar de la mala formación que muchas veces tenemos, muchos hemos salido adelante por nuestra actitud de cumplir una meta, un sueño que nos mueve. Aunque no todos tienen esa fortuna ni viven las mismas circunstancias.


Mis papás nos llevaron de vacaciones en algunas ocasiones a lugares turísticos como Uruapan, Acapulco, Oaxaca, etcétera. Pero eran sólo eso, lugares turísticos donde se ve lo bonito de los lugares y de su gente.


Un día en el año 2002 una amiga de la secundaria me invitó a visitar las comunidades de los zapatistas en Chiapas y fue sorprendente lo que vi.


A pesar de que me lo habían contado o lo había visto en algunas ocasiones en las noticias, no es lo mismo que vivirlo y lo que vi es que la gente anda sin zapatos, únicamente come tortillas con frijoles, los animales que tienen no se los pueden comer porque lo usan como trueque y a pesar de tener muchos recursos naturales, nadie les enseñaba a sacar beneficio alguno de ellos, hablaban el Celtal que es una lengua maya y los héroes de los niños eran los miembros del ejército zapatista.


No tenían luz y mucho menos televisión, no hay cines, centros comerciales ni donde ir a jugar boliche… Totalmente otro mundo, otra realidad fuera del contexto en el que vivimos.


Estuve casi todo el mes de diciembre de ese año en Chiapas e invité a cuatro niños chiapanecos a las ruinas de Palenque que por cierto no conocían a pesar de estar en su región, ni conocían que esas ruinas pertenecían a nuestros antepasados quienes fueron grandes astrónomos.


Otro caso que les comento es el de mi esposa, ella vivió en la Sierra Gorda de Querétaro y en Jacala en el estado de Hidalgo y tuvo que irse a estudiar el bachillerato y la universidad a San Luís Potosí porque en Jacala no había más posibilidades de estudio. Ella es Licenciada en Economía y fue a buscar oportunidad de trabajo a Querétaro porque en Jacala sólo podías ser profesor o comerciante o campesino o irse de mojado a Estados Unidos. Es increíble, pero ella tiene más familia en Estados Unidos que en México porque no es fácil encontrar oportunidades aquí.


También puedo comentar que muchos de mis compañeros de tecnología han encontrado oportunidades en Estados Unidos o en Europa.


México ha estado abandonado, y muchos de los que vivimos en las ciudades principales viviendo otra realidad, no nos habíamos dado cuenta de lo que sucedía en otras comunidades más alejadas, y muchos otros todavía no se dan cuenta de cómo viven allá.


Ahora lo importante es reconocer que este es el momento de hacer algo por los demás, no a través de nuestros políticos que son un grupo aparte y putrefacto, no a través de la gente que se encarga de hacer demagogia.


Necesitamos de la gente que le tocó vivir una circunstancia distinta que tuvo la oportunidad de tener una profesión que le permitió tener un buen techo y comida y sobre todo que ha tenido la oportunidad de pensar y reflexionar sobre el hecho de que hace falta un cambio. Pero no un cambio a través de un enfrentamiento, Gandhi nunca derramó sangre, sino empezando con la actitud de nosotros mismos, con los pequeños detalles.


Cuando una empresa tiene una visión y una misión y todos apuntan a una misma dirección son capaces de sobrepasar límites. Así nosotros como mexicanos debemos aprender a pensar diferente.



La revolución de las ideas y del intelecto es lo que ahora vale, porque si todos apuntamos en la misma dirección, hacia la misma meta, no va a ser necesario hacer una lucha ni habrá enfrentamientos; porque nadie podrá detener a todo un pueblo ávido de justicia para calmar su hambre y su derecho a tener una mejor calidad de vida, porque nuestra finalidad como seres humanos es vivir en armonía que muchos todavía ni conocen.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Blanco

Hoy quería hablarles  con orgullo y auténtico regocijo patrio, de la participación de científicos mexicanos en el experimento más grande de la historia: el proyecto ALICE, que se lleva a cabo en Ginebra Suiza desde hace más de 5 años, y que tiene como objetivo  la recreación del Big Bang, origen del Universo; pero la devastación causada por el huracán Ingrid y por la tormenta tropical Manuel, en más de 20 de los 32 estados que conforman México, ahogan mi voz casi por completo.

Tenía la firme intención de hacer eco al logro sin precedentes del proyecto ALICE, que confirmó el pasado 14 de marzo de 2013, la identificación de la existencia de la partícula de Higgs, que explica la razón de la presencia de masa en partículas elementales; y  quería  insistir en el hecho indiscutible, de que la Paz se gesta educando, mencionando a Gerardo Herrera Corral, líder de uno de los equipos del proyecto ALICE, como un ejemplo a seguir; pero el azoro ante la desaparición de pueblos enteros bajo el agua, a lo largo y ancho de la República Mexicana, llevan mis palabras hacia lo primordial: antes de pensar en educar, hay que pensar en sobrevivir.

10 largos años nos llevó dejar atrás por completo los rastros de los restos del sismo del 1985, por lo que el camino… se antoja largo.

La ayuda llega ya de todos lados, por toneladas (sociedad civil, empresarios, particulares y gobiernos amigos) y estoy segura, de que fuertes y unidos como somos, saldremos adelante para escribir juntos nuestra historia.


Mi corazón y mis oraciones con mi país y con los míos.

Musicografía.

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lunes, 16 de septiembre de 2013

Verde

Año con año, durante los meses de junio, julio y agosto cientos de miles de luciérnagas que llegan ahí para aparearse, van tomando posesión del espacio natural de los bosques de Tlaxcala.

Al caer la noche, un diminuto ballet perfectamente sincronizado ilumina la arboleda y se adueña del paisaje.

Un mes después en septiembre, 20,000 flamencos rosados llegan a Río Lagartos en Yucatán para reproducirse, cubriendo el panorama de rosa pastel.

Luego en noviembre, durante el primero y el dos, días en que según nuestra tradición, regresan las almas de los que han partido ya, el Cosmos guía el camino de millones de mariposas monarca, desde Canadá y Estados Unidos hasta Michoacán.

A partir de esa fecha y hasta la siguiente primavera, los pinos, encinos, robles y oyameles, son cubiertos por un velo compuesto por alitas amarillas que envuelve completamente 1060 hectáreas.

Nada de esto lo han visto mis ojos aún pero si lo sueña mi interior.

Me emociona inmensamente la idea de vestirme de mariposas, bailar al compás de las luciérnagas, llenar mis ojos por completo de rosa pastel y descubrir todo lo verde que hay en mi muy mexicano mi corazón.


Notas.
Santuario de luciérnagas. Tlaxcala, México.
Santuario de Flamencos Rosas. Reserva de la biósfera. Rio Lagartos, Yucatán, México.
Santuario de la Mariposa Monarca. Reserva de la biósfera. Michoacán México.

Musicografía.
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Huapango de Moncayo

lunes, 9 de septiembre de 2013

Dionisius, la várice y el Gabo

Cuando regresé a México de Italia, la vida, la casualidad o El Jefe, me puso a trabajar en un semáforo de los varios que custodian la frontera de la Capital, en el Aeropuerto Internacional;  en donde día con día yo repetía aburrida:

-¿Algo que declarar? (en varios idiomas para apantallar) pensando continuamente durante mi tiempo libre:

-Y a todo esto…What am I doing here?

En una muy pesada tarde en la que, además de cansada y  con los pies adoloridos por estar tanto tiempo parada, estaba furiosa, por haberme descubierto una várice a la altura del muslo derecho, que no estaba ahí el día anterior, y que de seguro era producto de mis muchas horas de pie, haciendo lo que no me gustaba y revisando lo que a mí ¡¿qué me importaba?!;  mi compañero de semáforo, Dionisius el Mago, comenzó a contarme, para distraerme de mi varicosa y catastrófica desgracia, que  en sus ratos libres estudiaba para hechicero junto con un nutrido grupo de chicas, que lo aceptaron entre sus filas como único miembro varón por piedad y por simpatía (El buen Dionisius tenía un  payaso dormido en medio de su corazón).

Mi amigo me dijo que sus compañeras y él, se reunían semanalmente para practicar todo tipo de brujerías para principiantes, en las que él se esmeraba sin fortuna, porque al pobre no le salía ninguna - según él- porque Merlin era un invento mafufo de alguna mente torcida y  para ser bruja, había que nacer mujer. (¡Ah que Mago tan sexista!)

Después de escuchar un rato a Dionisius y sus historias, me sentía muy confortada –aunque aún no me resignaba al ataque intempestivo de la várice del mal- y me moría de la risa al escuchar  que las brujas de la  secta en la que estudiaba mi cuate, meditaban muy serias y concentradas, mientras él, en plena meditación, abría un ojito para ver que sucedía, y se cercioraba de que nadie levitaba y les rompía a todas la concentración en un tris, porque al muy tarado, pues le ganaba la risa.

Después de asegurarse de que mis carcajadas me permitirían sobrevivir  a ese funesto y varicoso día, Dionisius me dejó sola por un momento en mi semáforo y yo me acompañé entonces de“100 años de soledad”  que me contaba a cachitos, una historia extraordinaria.

A las 4 de la tarde en uno de los tantos vuelos que recibimos Dionisius y yo  durante aquel inolvidable día, llegó hasta nosotros una pequeña comitiva en la que distinguimos a Gabriel García Márquez, ¡sí!, al mismísimo Gabo.

Yo me emocioné casi hasta la locura y le pedí su declaración al Gabo, y le supliqué que no tocara el semáforo, argumentándole que para este país era un honor indescriptible recibirle y le mostré mi libro.

Él se sonrió amablemente conmigo y me preguntó asombrado:

-Pero, ¿qué hace este libro aquí?

-¡Usted es leído y admirado en el mundo entero Maestro! –respondí casi en shock.

-Estoy tan emocionada que no se si reír o llorar- dije después.

Gabo me miró con ojos traviesos y me sugirió coqueto:

-¡Por favor no llore!

...Y no lloré.

Gabo me autografió mi novela – libro que se constituye desde entonces en mi tesoro más preciado- y refiriéndose a mi nombre mientras dedicaba y firmaba mi libro comentó:

-¡Qué nombre más bonito!-

Luego alguien de la comitiva me comparó -¡A mí! - con María Sierva de todos los Ángeles, la protagonista de la novela “Del amor y otros Demonios” también de García Márquez (que yo ya había leído) y mi emoción ante esas palabras fue tal, que de no haber estado junto a mí Dionisius el Mago, quien  me agarró de una pata justo a tiempo;  yo hubiera ascendido hacia el techo del recinto fiscal, al mejor estilo de  Remedios la Bella y aún seguiría allí…sin bajar, flotando y sin podérmela creer.

Una compañera de otro semáforo que vio que yo dejé pasar al Gabo por mis enaguas (Yes, I did it!  So what?)  y que Dionisius muy divertido, me hizo segunda, se enojó muchísimo con nosotros y nos dijo que entonces, ella iba a dejar pasar al país a cuanto hijo de vecina se le pegara la gana, que era lo que estábamos haciendo los dos; y tres segundos antes de mandarla con gran comedimiento derechito a… su semáforo,  Dionisius le aclaró:

-Muy bien pero no olvides ir primero por un ejemplar del National Geografic para que te lo autografíen, ¿eh?

La comitiva se fue y Gabo se marchó con ella,  y yo, que no podía más, corrí a un teléfono para llamar a mi casa y contarle a mi hermana Norma Celia lo que me había pasado, gritando y casi llorando en el teléfono que el Gran Gabo había estrechado mi mano y me había firmado mi libro. Mi hermana me escuchó con entusiasmo y lamentó mucho que yo no hubiera pedido un autógrafo para ella  pero se alegró sinceramente por mí.

La várice –que aún conservo- es un recordatorio tatuado de esa tarde mágicamente realista.

-¡Gracias, gracias, gracias,  Santa Várice, Patrona de las niñas repatriadas por aparecerte en mi muslito y por guiar al Gabo hasta mi semaforito!

En adelante, no volví a cuestionarme porqué la vida, la casualidad o El Jefe, me invitan a estar en un momento en determinado lugar.

Años después, leí en una entrevista que García Márquez lo buscaba TODO con “Cien Años de Soledad” y en su momento, me atreví a preguntarme que buscaba yo al escribir “Del Metro Balderas  a Nunca Jamás.”

Con mi libro busco amar, yo nunca he querido nada más.

Glosario.
El Jefe. Dios.
Mis enaguas. Mis faldas, faltaría más.


Musicografía.
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Fun carry on -traducida-

lunes, 2 de septiembre de 2013

Del oficio de escribir

Diría un buen sastre: hay mucha tela de donde cortar.

Habría que decir primero que las letras, tienen siempre una historia fabulosa por contar y que el trabajo del que escribe,  es tratar de interpretar: lo dicho, lo sabido, lo escuchado, lo vivido, o lo soñado; hasta darle un cuerpo y un sentido, a algo que valga la pena narrar.

Sería importante acotar, que a las musas hay que seguirlas con verdadera lealtad,  porque cuando se deciden a abrir las custodiadas puertas hacia la creatividad; la tinta habrá de fluir con fuerza, con fiereza y con una inmensa belleza.

Es necesario aclarar a quienes lo pudieran dudar, que para escribir, hay que leer con franca continuidad, para habitar por momentos en los mundos ajenos y remontar renovado hacia los universos propios.

Y dúdelo quien lo dude y dígase lo que se diga, acerca de la nube sombría que se yergue sobre la literatura en la actualidad;  gracias a la asombrosa facultad de imaginar, siempre habrá un lector interesado y un escritor fascinado por letras de un mismo color, transformadas en un cuento, un poema, una crónica, una novela…o en un hilo, una aguja y un dedal, habiendo en el escribir, diría un buen sastre, tanta tela de donde cortar. 

Musicografía
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Las Batallas Café Tacuba

Da clic para desplegar el vídeo y encontrar la relación entre "Las batallas" ,una rocko rola genial, un escritor y su novela entrañable: "Las batallas en el desierto".
Las batallas José Emilio Pacheco