Al cumplir él los 7 años, Marco y su familia llegaron a vivir a la Hacienda Soler y de entre todos los enceres dejados atrás por los antiguos dueños…el niño se enamoró de inmediato del ropero de abuelita.
Durante sus vacaciones disfrutaba enormidades al meterse en el roperito vacío, con su caja de colores y un cuaderno, a buscar inspiración para nuevos dibujos memorables y a soñar despierto.
Ya todos en su casa conocían el escondite del niño, y de él lo iban a sacar de las orejas para que fuera a ayudar a la tienda familiar, en la que Marco trabajaba como mandadero, entregando pedidos a domicilio en su bici con canastita y despachando clientes a cambio de tantos dulces como cupieran en las bolsas de su pantalón.
Al crecer el niño Marco, se fue a la Universidad a estudiar Biología Marina y en el primer año, conoció a María Gracia, a quién amó desde el primer instante.
El joven Marco fue completamente correspondido y dio inicio a un noviazgo luminoso que duraría todos los años que duró su carrera, hasta que en las vacaciones previas al último año, Marco se enteró, por carta, de que María Gracia había caído enferma de una gripa mal cuidada que se convirtió rápidamente en neumonía; y aunque él corrió a su encuentro… no pudo encontrarla viva.
Destrozado Marco volvió a la escuela con su corazón hecho cachitos y al terminar ese año escolar, se graduó más a fuerza que de ganas.
Graduado encontró trabajo en las plataformas petroleras de su natal Veracruz y durante sus inmersiones al mar, incansablemente buscaba a María Gracia entre sus profundidades.
Aunque lo intentaba diariamente, no podía sentirse realmente vivo ni reconectarse de verdad con los demás porque su corazón había dejado de latir con el de Gracia.
Un día como cualquier otro, revisando ductos en el mar, Marco descubrió a un compañero en problemas.
Una corriente repentina había levantado un tubo que ahora le oprimía una pierna al joven buzo, atrapándola por completo y ya casi sin aire, el pobre incauto trataba desesperadamente de escapar.
Marco, nadó hasta su compañero, le dio oxígeno de inmediato y en vano trató de desatorarlo.
A través de la visera, Marco vio claramente a la muerte asomarse en los ojos de su amigo y sin saber que hacer siguió dejándolo respirar y tratando de calmarlo… sin atreverse a abandonarlo.
Entonces, de la nada apareció un delfín que se acercó a Marco para impulsarlo a salir…y Marco abrazó a su compañero con todas sus fuerzas…o salían los dos o nadie lo haría.
El delfín que no logró sacarlos en un primer intento… volvió a intentarlo con éxito y los rescató a los dos.
Aterrados, atolondrados y vivos, ambos salieron a la superficie.
A causa de la velocidad con la que emergieron, Marco perdió casi completamente y para siempre su capacidad auditiva en el oído izquierdo…pero pudo reencontrase de nuevo con el milagro de la vida y a abrazarla por completo.
Para homenajear aquel instante, Marco se hizo tatuar una pulsera conformada por pequeños delfincitos azules alrededor del brazo por el cual el delfín lo sostuvo y volvió a sonreírle a la vida.
Se casó, tuvo dos hermosos hijos, un niño y una nena y comenzó a hacer carrera dentro de la diplomacia.
Trabajó por muchos años para la Embajada de los Estados Unidos en México y cuando estuvo listo, dio el salto hacía las ligas mayores y fue contratado por Las Naciones Unidas, comisionado en África.
Allá estaba, del otro lado del mundo, cuando se enteró de que su ex esposa y madre de sus dos queridos hijos, moría atacada por un cáncer muy agresivo y sin pensarlo, lo dejó todo para regresar a despedirse y a arropar a sus hijos en su duelo.
La encontró aún viva para decirle:
- …No te preocupes…vete tranquila. Descansa…yo estoy con ellos.-
Se hizo cargo de los funerales y se hizo presente con sus hijos.
Después de un tiempo prudente, volvió a África a lidiar con la pobreza más extrema.
Día con día veía bebés recién nacidos abandonados en las calles, a merced de los perros hambrientos, sin que a nadie pareciera importarle.
Él tenía que hacer algo y sin dudarlo fue a la base del problema.
Consiguió un aula en las instalaciones de la ONU y la acondicionó con computadoras viejas que sacó de una bodega, mismas que arregló con la ayuda de algunos cuates… y en las tardes-noches, al terminar su turno, dio clases de computación a todas las prostitutas que quisieron inscribirse, con la esperanza de darles una oportunidad para mejorar en sus vidas.
Sus clases tuvieron una inmensa demanda y él supo de chicas que lograron conseguir trabajos de oficina gracias a lo aprendido en sus bien intencionadas clasecitas.
Hasta que algún chismoso y envidioso, viendo a Marco rodeado de tantas bellas jovencitas, lo acusó ante las autoridades de la ONU de utilizar sus instalaciones para organizar bacanales a sus expensas.
Él pudo probar su inocencia y lo que hacía después de su horario de salida, y muchas de sus alumnas fueron en su auxilio a declarar como las clases de Marco les habían cambiado la vida para bien.
Marco salvó su trabajo, pero las clases fueron definitivamente suspendidas, el aula sin uso alguno antes de su amorosa idea, completamente desmantelada y las computadoras volvieron tristes a una bodega… a dormir el sueño de los justos.
La vida de Marco parecía entonces ir bien, hasta que un extraño mal contraído por allá hizo su nefasta aparición.
De más está decir que en África, no existían ni los medios, ni las habilidades médicas para ayudarlo.
Su hermano fue por él y prácticamente lo trajo a casa cargando, porque Marco… no podía ya...sostenerse en pie.
La extraña enfermedad no pudo diagnosticarse tampoco aquí en México y tras 20 largos días con sus dolorosas noches, cansado de estar conectado a cuantos tubos puedan imaginar, Marco no quiso esperar más… y fue a reunirse con María Gracia…listo para bailar con ella el vals que tenían pendiente desde La Universidad y dispuestos a darse el beso que en vida nunca se dieron.
Basada en los relatos de la infancia de Marco Moreno, a quien me unió una larga y entrañable amistad, yo escribí “Se busca” un cuentecito que trata de Cri-Cri , el grillito cantor, con quien Marco se encontraba adentro del viejo ropero que la familia Soler dejó atrás al venderle su hacienda a la familia Moreno.
Con gusto compartiré este cuento con ustedes en mi próxima publicación.
Descanse en paz Marco Moreno Santillana, quienes le conocimos lo recordaremos siempre.
Musicografía.
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Hola, Marco Adolfo Moreno Santillana, un gran hombre que recordaré por siempre, yo tenía otra versión de su muerte... cómo sea QDP mares
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BorrarHola Marina, gran parte del trabajo de un escritor es embellecer y crear pasajes mágicos que nos permitan lidiar mejor con la cotidianeidad. Tengo muy poca información con respecto a la muerte de Marco Moreno y yo llené los muchos huecos de lo que sabía con imaginación y mucho amor. Su vida en cambio el me la contó de viva voz. Descanse en Paz nuestro querido Marco Moreno Santillana
BorrarMe gustaría conocer la creadora de esta fantasiosa historieta. Un saludo Marina. Esperando estés bien. De todos modos en paz descanse mi pobre hermano
ResponderBorrarHola , gran parte de la historia me la contó el mismo Marco así que esas fantasías no son mías sino de él. La noticia de su muerte, dado que ya no estaba en contacto con él, me la contó mi gran amigo Cutberto García gracias a quien supe que Marco había fallecido. Yo llené los espacios con una historia tan hermosa como la vida de Marco, producto de mi imaginación y cariño por él. Espero no haberte molestado ofendido con ella Jesús. La última vez que soñé con Marco lo vi feliz y pleno y eso me dio mucho gusto. Aún en estos días lo imagino sonriéndome al otro lado de la luna. mi facebook es María Ángeles y mi personaje la paloma de la paz. Quedo a tus amables órdenes y te saludo con respeto.
BorrarSaludos, QDP.... m^2
BorrarDefinitivamente mi hermano vivió al cien por ciento. Con sus fantasías y con sus realidades. No me molesta en absoluto tu relato. Mi hermano QEPD era mitomano. Y tenía una imaginación muy prolifera. Y de mi parte prefiero que se recuerde a mi hermano con todas esas fantasías que el contaba. Un saludo
ResponderBorrarMil gracias Jesús, yo lo recuerdo con gran cariño y cuando pienso en el inevitablemente esbozo una sonrisa! Besos hasta el cielo para Marco Moreno
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