Todos tenemos en
nuestras vidas eventos de los que nunca o casi nunca hablamos con nadie. Parteaguas que han dejado una huella tan
honda en nuestro camino que redefinen por completo nuestro andar.
Algunos de estos
sucesos nos han tirado de bruces con tal fuerza, que nos obligan a permanecer
mordiendo el polvo alrededor de un recuerdo que no nos deja avanzar, y cuya fuerza
expansiva mantiene nuestra vista clavada en un pasado que no podemos cambiar.
La tarde en que
encontré a Sergio en el VIPS, yo le hablé de “mi antes y mi después” lo más
tranquila y lo más claramente que pude y cuando terminé de hablar, le pregunté
a mi amigo con la voz ahogada en mi memoria:
- ¿Qué haces
cuando te pasan cosas así?
Sergio buscó mi
mirada con comunión en la suya y me respondió seguro:
-Pues lo
escribes, Angie… lo escribes.
Así que me di
cuenta de que tenía un libro naciendo entre mis manos.
“Cuando las profecías se
cumplieron nadie pareció identificar ese instante como el tantas veces temido y
anunciado… pero el día en que sucedió, todos vimos desmoronarse frente a
nuestros ojos dos monumentales torres gemelas. Con ellas, el Mundo como lo
entendíamos hasta entonces, se vino abajo también y se extraviaron entre innumerables
escombros: la fe, la buena voluntad, la decencia y la honorabilidad de
muchos.
Sobre aquellas ruinas
seguimos intentando volvernos a encontrar los unos con los otros.” ¹
Bibliografía.
1. María
Ángeles, “Del Metro Balderas a Nunca Jamás” 2013, pág 8. Da clic para iniciar la descarga del PDF "Del Metro Balderas a Nunca Jamás"
Musicografía.
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