Contenido

lunes, 21 de octubre de 2013

La taquizza


En 1950 las tortillerías se alejaban mucho en su forma de los expendios que conocemos hoy en día, y en lugar de las modernas máquinas tortilladoras que todos conocemos, en cada tortillería había un inmenso comal, rodeado por un mínimo de tres señoras gordas, haciendo afanosamente tortillas a mano; por lo que, completar un pedido de un kilo… pues se llevaba su tiempo ( la desagradable aventura de ir a comprar un rico kilo de tortillas calientitas, duraba un promedio de 2 horas, incluyendo: ida, espera en la fila, surtido del pedido y vuelta a casa a comer–¡horror de horrores!-)

10 años después,en la década de los 60`s a Don Fausto Celorio –iluminado mexicano inventor de la máquina tortilladora moderna- se le ocurrió realizar las mejoras suficientes a su invento como para permitir su propagación a lo largo y ancho de todo nuestro muy tragón y tortillero país, permitiéndonos a todos disfrutar de nuestras tortillas con la rapidez que ahora gozamos.

Muchos años después, yo decidí alegremente irme a vivir a Pisa Italia y llevarme en mi maleta: 2 kilos de harina de maíz, 4 frasquitos de mole Doña María, 2 cajitas de tablillas de chocolate Abuelita, un pequeño comal, tres metros de una tela que simulaba ser un zarape color rosa mexicano y una máquina tortilladora portátil.

Afortunadamente al entrar en territorio italiano no tuve el menor contratiempo con la aduana que básicamente, no me pelo y logré llegar hasta el pequeño departamento en donde viví con mi muy mexicano, secreto y prohibido cargamento.

Para cuando di mi primera cena en mi depa, había deshilado y cosido yo solita, un precioso y muy vistoso mantel con mi guapísima tela rosita y esperaba impaciente a que mis invitados se deleitaran con un arroz a la mexicana de rechupete y un rico mole poblano con pollo.

Con mucho entusiasmo hice tortillas a la antigüita –a mano- por primera vez en mi vida y sorprendida y boquiabierta,  vi a mis tortillitas inflarse frente a mí una por una, en señal de que estaban listas servirse.

Durante la velada, vi codearse y carcajearse con complicidad a una pareja muy simpática y les pedí que nos compartieran a todos su broma privada. Así pude enterarme de que ambos (ella y él) se distinguían por su paladar intrépido y aventurero; y que yendo  detrás de ese su gusto por probar alimentos exóticos, habían llegado hasta una tienda de ultramarinos a comprar una lata de tortillas, que desgraciadamente no les gustó ni siquiera un poquito, porque imitando a la foto que aparecía en la etiqueta de la lata, habían rellenado su tortilla con pedacitos de carne asada, pero nunca habían reparado en que las tortillas tenían que calentarse antes de comerse, porque en el instructivo de la lata no lo decía y a ninguno de los dos se les había ocurrido -¡Guácala!-

Mi menú resultó un éxito total y durante la velada enseñé a mis invitados a hacer unos taquitos de mole con arroz que resultaron para todos una delicia.

Días después fui a la tal tienda de ultramarinos y compré una lata de tortillas (made in USA) y efectivamente comprobé que el fabricante, por ningún lado advertía al consumidor que era necesario calentar el contenido antes de comérselo –aah que los gringos estos tan buenos para los negocios y tan babas para la cocina-

Durante el resto de mi estancia por allá, mis cenas adquirieron fama de divertidas y mis manjares de dignos de un bon vivant, porque pues, para chocolate: el Abuelita; para mole: Doña María y para taquizzas: los mías. Ajúa.

Glosario.

Taquizza. Suculenta taquiza celebrada en la toscana italiana.
Tragón. Comelón.
Mole poblano. Especialidad culinaria típicamente mexicana consistente en una salsa hecha a base de una gran variedad de ingredientes, entre ellos chocolate.
No me peló. Me ignoró.
De rechupete. De agazajo.
Tienda de ultramarinos. Establecimiento que vende comida fresca a granel y alimentos en lata.
Guácala. Asco. Fuchi. Biaj. Iuuuj.
Taquitos. Exquisitas tortilla de maíz rellana de los más diversos ingredientes.
Babas. Bobos.
Bon vivant. Amigo de la buena vida.

Musicografía


No hay comentarios.:

Publicar un comentario